Uno.. Dos... Tres... ¡Click!
-¿Qué haces?-
-Nada, ando un poco aturdida con estas fotografías-
-¿Quiénes son?, ¿los conoces a todos?-
-No... Creo que unas las he tomado a la deriva, en otras mis amigos han sido los protagonistas y muchas más, ni si quiera recuerdo que las haya capturado-
-¿Siempre te ha gustado la fotografía, verdad?-
-¡Sí! Pero tengo la mala costumbre de no haber tomado ningún curso, todas las fotos son de cosas que pasan, de personas que conozco o de algo que símplemente no quiero olvidar-
-Entonces... Te falta una foto de mi, guapa.-
-¿Si? Lo curioso no es que me falte alguna fotografía tuya-
-¿Por qué lo dices?-
-Porque aunque tenga la memoria más corta que un pez, hay instantes, emociones, cosas, placeres que no sé olvidan-
-¿Por qué estás tan segura que no me olvidarás?-
-Porque ni aunque tenga amnesia podré olvidar tus ojos castaños, tu sonrisa entre pícara y seductora, tus manos pequeñas pero fuertes, tu ímpetu por sacar todo adelante y porque tratándose de ti, nada se puede olvidar-
-Eres una cursi de lo peor y por eso me encantas- él la beso en la frente -Jamás cambies, sigue como una fotografía-
-¿Plana y sin nada?- ella se rió tímidamente
-¡No! Auténtica, expresionista, aventurera y sobre todo firme ante lo que quieres-
-Te quiero a ti-
-Eso es muy fácil- sonó el obturador de la cámara- ¡Voila! Ya me tienes.
-Ahora menos te olvidaré, siempre igual-
-Igual pero puedo cambiar, que tal si me vuelvo detective, o astronauta o un criminal, ¿dirías que seguiría siendo igual?- él le preguntó desafiante
-Sí, vamos... La gente cambia, lo sabemos de sobra; pero su pasado no, su mirada menos y su alma... Dudo que alguien pueda cambiar completamente sin hacer caso del pasado; por tanto, aunque seas un criminal, un detective o un astronauta, para mi seguirás siendo "mi fotografía favorita" sin cambios, sin contrastes, sólo y en esencia tú-
-Siempre tienes la razón, ven. Vamos a seguir viendo tus fotos; pero ésta, guárdala y cuídala como si fuera tu vida-
Acto seguido, él la abrazo, enfocó la cámara hacia ellos y sonó un ¡click!


