Eclipse
-¿Puedes ser feliz con tan sólo desearlo?
-No sé que tiene que ver eso con lo nuestro.
-¿Es fugaz?, te siento como un eclipse, momentáneo, efímero y maravilloso.
-¿Tan corto nos ves?- afirmó él mientras suspiraba
-No es eso... A veces pareciera que no quieres esto. Que es el comienzo del fin.
-¡Me estresa tu pesimismo!
-Me estresas tú que seas tan inhóspito.
-¡Te amo! No lo dudes.
-No lo dudo, sólo que no se siente.
-¡Soy un hombre! Soy medio torpe con mis emociones.
-Aparte de ser un comentario sexista, es tu justificación para lo poco que ofreces.
-¿Entonces por qué sigues conmigo, hermosa?
-Porque todos volvemos a los lugares en donde amamos la vida.
-Tienes ese encanto e inteligencia que me fascina.
-Y tú eres ese eclipse que espero cada noche, amor.
-¡Pero los eclipses no pasan diario!
-Ni tú en mi vida, por eso eres especial.
-¡Qué te quiero!
-¡Qué te gano!
-Podría besarte y acabar con esta guerra de una buena vez, princesa.
-¿Y esperas que me rinda tan fácilmente? ¡Joder!
-No, pero deseo que te pongas ruda para hacerte de todo durante los eclipses.
-¿Tan poco tiempo, amor?
-No... Pero será tan maravilloso que me pedirás que no pare, y querrás ver el eclipse siempre.
-Intentémoslo... Si te atreves.
-No sé que tiene que ver eso con lo nuestro.
-¿Es fugaz?, te siento como un eclipse, momentáneo, efímero y maravilloso.
-¿Tan corto nos ves?- afirmó él mientras suspiraba
-No es eso... A veces pareciera que no quieres esto. Que es el comienzo del fin.
-¡Me estresa tu pesimismo!
-Me estresas tú que seas tan inhóspito.
-¡Te amo! No lo dudes.
-No lo dudo, sólo que no se siente.
-¡Soy un hombre! Soy medio torpe con mis emociones.
-Aparte de ser un comentario sexista, es tu justificación para lo poco que ofreces.
-¿Entonces por qué sigues conmigo, hermosa?
-Porque todos volvemos a los lugares en donde amamos la vida.
-Tienes ese encanto e inteligencia que me fascina.
-Y tú eres ese eclipse que espero cada noche, amor.
-¡Pero los eclipses no pasan diario!
-Ni tú en mi vida, por eso eres especial.
-¡Qué te quiero!
-¡Qué te gano!
-Podría besarte y acabar con esta guerra de una buena vez, princesa.
-¿Y esperas que me rinda tan fácilmente? ¡Joder!
-No, pero deseo que te pongas ruda para hacerte de todo durante los eclipses.
-¿Tan poco tiempo, amor?
-No... Pero será tan maravilloso que me pedirás que no pare, y querrás ver el eclipse siempre.
-Intentémoslo... Si te atreves.

