Reflexiones taciturnas, volumen I*


En otra noche de insomnio (gracias a los múltiples siestas que tomo durante el día) he leído las viejas entradas, los viejos relatos y cuentos que he hecho a lo largo de este tiempo. 

¿Y saben? Una de las mejores situaciones fue el haberme perdido. He crecido tanto, he medio madurado pero sobre todo.. Sigo aquí. Viviendo...

Quizá muchos pensarán que son sombríos estos pensamientos, pero no, para nada. ¿Se han puesto a pensar lo que pasaría si todos fuéramos más sinceros con el corazón?, ¿qué pasaría si nos arriesgáramos más en las cosas del amor? Esto en un panorama en donde si alguien con pareja, o con crisis dejara de lanzar un tira y afloja con otra persona... 

¿Saben por qué escribo todo esto? Porque en este tiempo me redescubrí como mujer, como alguien que sabe qué es lo que desea como pareja y que odia de algunos patanes.

Sí, me han roto el corazón varias veces, pero también los he quebrado yo, tampoco soy una santa y desearía poder evitar tantas catástrofes. ¿Es tan difícil ser honesto? No... Creo que no lo es. Solo falta de fuerza, cariño y sobre todo amor propio (y vaya que este último sigo perfeccionándolo).

¿A qué voy con esto? A que una como mujer se llega denigrar tanto, a soportar más por una simple aceptación social. Y sí, ser soltera en un país donde se nos demande que estar acompañadas es lo mejor pero créanme; no es tan malo tomar las riendas de tu vida y seguir.

No con esto quiero darle un portazo al amor, al contrario, solo hay que ser más selectivas con esas personas a las que llamaremos "pareja, cómplice... Amor". No cualquiera debe entrar en tu vida, tus sentimientos, pensamientos, miedos, virtudes y sueños... Nadie debería tener tanto poder en ti como para hacerte añicos y que de un día para otro, ese alguien ya no esté...

Así como somos exigentes al pedir un gran y delicioso trozo de pizza, una rebanada de pastel, o esa papa frita... ¿Por qué no ser tan decididas sobre ese alguien que te complementará por un tiempo? Sé que después de tantos fallos, una debe aprender en cabeza propia pero, puedo darles algunos consejos:

1. ¿Qué tanto es "tanto" en una primera cita?
En estos tiempos de crisis (gracias COVID-19) se han dado muchas circunstancias en donde las citas son a larga distancia, otros, esperan a salir por ese corazón que han conquistado durante estos tiempos, ¿y saben qué? Sea quien tome la iniciativa, si tú quieres pasar un rato con él/ella, ¿por qué no invitarlo? Conózcanse, dense el TODO por el NADA y no demoren ni un segundo en demostrar lo que ambos quieren. Y también, si lo único que quieres es un amor de una noche, no te reproches, goza y si no, thank u, NEXT!

2. ¿La iniciativa mía? o ¿de él/ella?
No dejes que tu pareja tome la decisión y te obligue a hacer cosas solo para no "perderle" o "asustarle". Al final del día, si esa persona no te llama, no te manda un mensaje y aunque lo veas en línea no te responde... ¿realmente vale la pena dedicarle noches? Nadie sabe si ese será tu acompañante en esta vida, pero en lo que lo averiguas... Disfruta el viaje.

3. ¿Y si me rompe el corazón?
Si al final del día, la charla fue amena, pero no encontraste ese feeling, o por el contrario, salieron pero después no hubo química y te duele más que nada. Llora, no lo retengas en ti, escríbele miles de cartas, elige una película más triste que hayas podido encontrar en Netflix, Prime, o cualquier otro servidor y desahógate como nunca. Pero no te quedes clavada en ese dolor... Vuelve a tomar fuerzas y brillar. No cualquiera hará a tu corazón bailar de alegría y cuando lo encuentres, no se irá. Todo es un ciclo.

4. BONUS: Nunca te pierdas a ti.
Este más que consejo, es recordatorio a mí misma: No puedes darle más amor a otros seres humanos más que a ti, sí, es algo egoísta pero, ¿si estás mal crees que tus amigos o familiares se llevarán ese dolor? es muy bonito consentirse a uno mismo y más en estas situaciones... Nadie nace con un corazón inquebrantable y con el amor propio hasta las nubes... Así que toma las trizas y conviértelo en arte. 


Durante todo este tiempo, la única compañía que no me ha dejado he sido yo misma, he estado en lo más bajo por las crisis y también he brillado como nunca; he conocido otras partes de mí, de mi cuerpo, de mis gustos, de mis miedos, de mis sueños que, en otras circunstancias, no habría podido averiguar...  Descubres qué es lo que quieres y no quitas el dedo del renglón para tu próxima pareja (porque sí, es bonito vivir enamorados, pero hacerlo de una misma es lo más sensacional de la vida).